Todo da un vuelco y cambia por completo. Somos conscientes, lo entendemos, y nos duele. A veces el dolor es tan grande que nos olvidamos de todo lo bueno que podríamos haber dado o recibido. No nos importa nada, lo que más queríamos se fue de nuestro alcance.
Cuando sentimos que no damos para más, que no podemos hacer nada por nadie, ni por nosotros mismos. Cuando el vacío supera toda memoria. Es en ese momento cuando vemos que perdimos más de lo que ganamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario