domingo, 4 de agosto de 2013

"No nos damos cuenta..."

No nos damos cuenta pero, muchas de aquellas cosas que nos hacen sentir bien, al cabo de un tiempo nos tiran abajo. Y nos metemos en el mismo pozo sabiendo lo que viene después. Ella lo tenía muy claro, sabía que atarse a una persona es una manera de sentirse vacío, vivir con ese sentimiento casi automático de que algo dentro tuyo no está bien, que algo te falta o se encuentra fuera de lugar. Y sin embargo lo hizo, se aferró a él como si nadie más pudiera conseguir lo que ella necesitaba: compañía. No confiaba en nadie más que no fuera él, no pensaba en nadie más que no fuera él, y en unas pocas semanas ya se había vuelto su mundo.

  ¿Preguntas si terminó bien? No, no lo hizo. Y todavía no logra recuperarse completamente. Después de pasar por algo así, lo menos que se busca es salir adelante con alguna otra persona. Hay que tener en claro que no siempre salimos bien parados de todo y que, después de todo, aquellas cosas resultan ser personas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario